Análisis
del libro «La excursión a las cataratas del Niágara»
Elisabetta
Dami, es una escritora italiana de literatura infantil y juvenil. Es conocida
en multitud de países occidentales por una serie de libros, destinada a niños
de entre seis y doce años aproximadamente, protagonizados por el ratón Gerónimo
Stilton y la ratona Tea Stilton.
Elisabeth
Dami firma con un seudónimo, que se corresponde precisamente con el nombre del
protagonista principal de sus historias, Geronimo Stilton.
Sus
libros han sido traducidos a 35 idiomas diferentes, y sus historias adaptadas a
la televisión.
Además
de la literatura, a la autora le encanta viajar, la aventura y la exploración:
por ejemplo, ha escalado el monte Kilimanjaro, ha hecho trekking en Nepal, ha
corrido el maratón del desierto, es aficionada a saltar en paracaídas, y
también tiene una licencia de piloto. Todo este bagaje personal se refleja en
las historias que cuenta.
Un
aspecto fundamental de sus libros es su ilustración, más de la mitad de las 116 páginas, del libro que he escogido son puras ilustraciones. El texto se acompaña de
atractivas imágenes descriptivas de los lugares geográficos y representativas de la
acción que se desarrolla en el cuento. Además, incluye llamativos mapas
geográficos y recuadros divulgativos, que aunque son prescindibles si se quiere seguir el desarrollo de la historia sin interrupciones, aportan valiosa información complementaria. Paralelamente, se resaltan
y colorean, en todas sus páginas, palabras clave del argumento. De esta forma
la autora, consigue captar la mirada infantil desde el inicio y provoca una
gran identificación del niño con la historia. Los ilustradores del libro La
excursión a las cataratas del Niágara, son Lorezo Chiavini, Roberto Ronchi,
Chiara Sacchi, y el diseño gráfico de gran relevancia en este caso, corresponde
a Merenguita Gingermouse y Michela Batanglin.
He
elegido este libro por varios motivos. En primer lugar, mi identificación con
el disfrute de viajar de la autora es grande, me encanta conocer nuevos lugares
y personas. Por otra parte, considero que las historias protagonizadas por
Gerónimo Stilton y sus amigos resultan muy atractivas porque narran historias
intrigantes, pero de forma dinámica y utilizando un lenguaje cercano a los
niños. A la vez que entretienen aportan y despiertan interés por la lectura,
aportan nuevos conocimientos a los jóvenes lectores.
Ficha Bibliográfica
Título:
La excursión a las cataratas del Niágara.
Autor:
Gerónimo Stilton.
Ilustrador:
Lorezo Chiavini, Roberto Ronchi, Chiara Sacchi.
Diseñadores
gráficos: Merenguita Gingermouse y Michela Batanglin.
Traductor
al español: Manuel Manzano.
Editorial:
Planeta (Colección Destino Infantil & Juvenil).
Fecha
de 1ª Edición: Enero 2012.
Edad
en la que me baso para realizar este análisis: Público de 8 años.
Formato
El
libro tiene un tamaño adecuado para el público al que se dirige, no muy
grande y ligero, fácilmente manejable por los niños. Consta de 116 páginas de
papel fino, reciclado, pero agradable al tacto. Las tapas son flexibles, de
cartón plastificado, resistente, por lo que facilita el manejo sin ninguna
dificultad para los niños de 8 años, a los que me dirijo.
La
excursión a las cataratas del Niágara consigue atrapar la atención de los
jóvenes lectores desde un inicio por medio de su atractiva portada: Se
trata de una portada colorida, con un dibujo divertido donde se muestran
algunos de los personajes protagonistas de la aventura. Este dibujo representa
una escena de la historia, la excitación que produce a los pequeños ratones el
encuentro con las impresionantes cataratas que dan nombre al título, sirviendo
de estímulo a la imaginación del lector.
Ya
en el interior del libro, encontramos ilustraciones claras, alegres y
divertidas que complementan la descripción de la acción descrita en el texto.
Los dibujos se centran principalmente en la representación de acciones al aire
libre, de mucha acción y poniéndole énfasis en las expresiones faciales y del
amplio movimiento corporal de los protagonistas para resaltar sus emociones
(felicidad, asombro, tristeza, disimulo, etc). De esta manera, creo que la
autora consigue provocar una sensación de disfrute y mejor comprensión lectora
de los niños de ocho años.
En
cuanto a la tipografía, el tipo de letra, de generoso tamaño, por el que ha
optado la editorial facilita la lectura de lectores noveles. Al mismo tiempo,
como ya he dicho anteriormente, se resaltan palabras o frases coloreándolas,
agrandando su tamaño o utilizando un tipo de letra distinto al empleado
con carácter general. Ello genera, en mi opinión, que no se pueda caer en la
monotonía a través de un efecto influenciado por el grafitti, muy cercano a la
sensibilidad juvenil.
Contenido del libro
La
excursión a las cataratas del Niágara comienza con un divertido malentendido en
el que se ve envuelto el ratón Gerónimo, por motivo del cual se ve ``obligado´´
a cumplir la promesa de acompañar a su sobrino Benjamín y a todos sus
compañeros de clase a visitar las cataratas. Será la excusa que aprovecha la
autora para que este ratón periodista, tímido y torpe, deba superar variados y
complicados retos en los que se ve envuelto.
En
mi opinión, los objetivos principales del libro son tanto acompañar a los niños en su desarrollo lector, como despertar tanto el placer
de viajar como el amor, a través de su conocimiento por la naturaleza. Por
ejemplo, aparecen apartados a lo largo de la historia, que sin formar parte de
ella, proporcionan información sobre las cataratas del Niágara y Canadá,
o más adelante, sobre árboles que se pueden encontrar en ese mismo país.
La
estructura del libro es lineal, comienza con una presentación del
protagonista, Gerónimo, y de su sobrino Benjamín. A continuación, se produce el
malentendido entre la profesora de Benjamín y su tío Gerónimo que desencadena
el viaje de toda la clase (nudo). Tras resolverse una tras otra, gracias a la
intervención de Gerónimo con el asesoramiento de su hermana Tea, la historia
desemboca en el feliz regreso a casa, el reconocimiento de Gerónimo como nuevo
héroe de los ratoncitos y la promesa de nuevas aventuras viajeras (desenlace).
La
estructura es sencilla, y facilita la comprensión de la historia para un
público que aún se está iniciando en el mundo lector.
Analizando
a los personajes, el principal protagonista es Gerónimo, un ratón que vive en
la Isla de los Ratones y narra en este episodio su aventura a la las cataratas
del Niágara, acompañado de su sobrino Benjamín y sus compañeros de clase.
Gerónimo, a lo largo de la historia a pesar de sus divertidas torpezas consigue
hacerse querer por todos los alumnos de la maestra, Ratitila de Ratilis.
Los
personajes secundarios son Benjamín y todos sus compañeros así como la hermana
de Gerónimo, Tea, y la maestra, Ratitilis. Tea, es una mujer muy inteligente, que aunque no tiene un papel protagonista en este libro, sirve de gran apoyo a su hermano. Tea, a quien siempre pide consejo Gerónimo, tiene solución para todos los retos que se le presentan a éste, lo que hace que cobre un papel fundamental en esta historia. Por otra parte, Benjamín, el sobrino de Gerónimo, siente gran admiración por el trabajo de su tío y está dispuesto a compartirlo con todos sus compañeros. Los lectores de ocho años se podrán
sentir identificados porque los ratones (niños) participan activamente en el
discurrir del libro.
Los
valores que la autora del libro pretende transmitir son la amistad, el amor, la
cooperación, el compañerismo, y la sabiduría. Estos valores que inicialmente se
reflejan en el papel del protagonista, a medida que transcurre la historia
se transmiten a Benjamín y sus compañeros.
Por
ejemplo, la ayuda al prójimo y la cooperación se ve bien reflejada cuando
Gerónimo, se lanza al agua para salvar a un alumno, precisamente el que más
travesuras le dedica, cuando tropieza y cae al río. Acto seguido, los
compañeros de Trippo ayudan a Gerónimo, lanzándole un salvavidas unido a una
cuerda para rescatarlos.
Un
contravalor que encuentro en el libro son determinados comportamientos
inadecuados de los alumnos ratones hacia Gerónimo que se producen al principio
de la historia: faltas de respeto y desprecio, hacia una persona adulta de
tímido carácter, que son presentadas como ‘‘divertidas’’. No obstante,
considero que a través del análisis, la reflexión infantil y el diálogo en
clase se puede aprovechar para abordar conductas positivas de los niños.
El
libro está escrito con un lenguaje sencillo y cercano a la realidad de un niño
de ocho años, su estilo humorístico y cercano al lector hace que el niño se
pueda sentir parte del libro.
Como
conclusión, este libro podría ser utilizado tanto en el primero como en el
segundo ciclo de la educación primaria para reforzar el valor de la
amistad, y animar a los alumnos a emprender el conocimiento de la Naturaleza y
a ser conscientes de cómo disfrutar en ella.
Bibliografía